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4x4 Chile
- 06 feb, 2008
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LO QUE DEJO EL RAID DE ATACAMA
Rumbo Zero, 2º Etapa Raid Atacama martes, 11 de septiembre de 2007 Cuatro horas de sueños comprimidos, y un pis pas de desayuno nos sitúan de nuevo en el camión. Valdivia es una ciudad de casas bajas construidas de madera y de colores. La desembocadura de la ria divide en dos las vida de sus habitantes. Nosotros la recordaremos por los leones marinos que dormitaban sobre plataformas flotantes. La especial ha sido magnífica, bosques de espesa vegetación de pinos, araucarios, abetos, en su parte alta y bambú, helechos gigantes y todo tipo de arbustos en su parte inferior. Mención especial merecen las llamativas mimosas con su luminoso amarillo. Kilometros y kilómetros en los que pequeñas aldeas acojen a los escasos habitantes de la zona que todavía harán la tierra con bueyes. La temperatura es muy agradable entre 15 y 20 grados, la estancia en la cabina es por tanto muy llevadera. Los puentes de madera son númerosos en esta región dominada por el agua, no en vano Chile es la mayor reserva de agua dulce del planeta. Después de rodar por un bosuqe encantado en el que la luz del sol apenas roza el suelo, rodamos una treintena de km por la playa. Un manto de arena negra bañada por las bravas olas del pacífico, un espectáculo. Durante este recorrido sufrimos algunos problemas, una inclinación lateral que nos obligó a utilizar el cabrestantre y por otra una zona de cantos rodados en la misma orilla del mar que engullían las rudas de nuestro Unimog. La luz de los faros apenas iluminaban el entorno por la escasa reflexión de la oscura arena. Con el alma en vilo el camión salió marcha atrás del lío y nos libramos de mojarnos los pies. Nos quedan 300 Km que debemos recorrer de noche y el único pero que ponemos es que no podemos admirar el fantástico entorno natural que Chile nos regala cada día. El enlace final lo realizamos por asfalto y para nuestra mayor sorpresa encontramos sobre el mismo barricadas de neumáticos ardiendo y piedras . En uno de ellos nos arrojaron piedras, la pick up de asistencia recibió un importante impacto en la aleta trasera a pesar de que la protegimos con nuestro camión, nosotros tuvimos la mnala fortuna de recibir un impacto en la ventana lateral del 303 y aún rompiendo el cristal no lamentamos ningún daño personal. Una vez superadas las diferentes barricadas nos detuvimos unos instantes para reponernos del susto. Como no podía ser de otra forma, terminamos la jornada de madrugada, pero eso es lo de menos el día ha sido perfecto.
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